Consejos para iniciar una meditación efectiva

¿Alguna vez has tenido curiosidad sobre la meditación? ¿Conoces cómo hacerlo de forma efectiva?¿Tienes dudas?

En esta ocasión, Esteban Novoa, nuestro yogui e instructor en Phisique nos cuenta la importancia de una meditación efectiva y nos trae valiosos consejos para llevar a cabo esta práctica. Su guía es fundamental para quienes nos iniciamos en este viaje hacia el bienestar integral. Te lo contamos a continuación.

 

Por Esteban Novoa

El acelerado desarrollo de los días en la actualidad provoca que nos desconectemos de nuestro bienestar integral, dándole cabida al estrés y a enfermedades detonantes en nuestra salud. Es importante entender a este bienestar integral como la correcta salud de mente, cuerpo y espíritu. Es por ello que, es cada vez más común encontrarnos en la búsqueda de espacios para esta práctica saludable.

Dentro de las alternativas que encontramos en la actualidad para llevar una salud integral correcta, se encuentra la práctica de la meditación. Pero se escuchan tantas historias sobre ésta, que es muy común darnos por vencidos antes de empezar.

Es importante entender que la meditación es una práctica conjunta de mente, cuerpo y espíritu, en la que nos enfocamos en lo que llamaremos la atención plena o llevar la atención hacia nosotros mismos y hacia las experiencias que vivimos momento a momento. La atención plena implica estar completamente presente y consciente del lugar en el que estamos, nuestro aquí y nuestro ahora, sin reaccionar excesivamente o abrumarnos por lo que está pasando a nuestro alrededor.

Actualmente se considera a la meditación como una medicina complementaria para la salud de los individuos por el incesante movimiento de nuestras vidas. Además, te invita a detenerte un momento y poner pausa en tu vida para regresar a tu centro y ponerte en contacto contigo.

Es justo aquí donde nacen las interrogantes de ¿Cómo empezar a meditar? ¿En qué pienso al meditar? ¿Me siento o me acuesto al meditar? Entre otras preguntas que en vez de generar paz generan más tensión, agravando los estados de estrés.

Para ello te daremos 10 pasos fáciles para iniciar en esta práctica:

1. Crea un espacio para tu meditación, que sea tranquilo, cómodo y con pocas distracciones. Los seres humanos somos criaturas de hábitos, conforme avances en tu práctica este lugar será tu lugar de reseteo y paz, al que acudirás para tu meditación.

2. Ponte ropa cómoda que no ajuste, ni genere molestias:Ten presente que al moverte poco es probable que la temperatura de cuerpo baje, por lo que es importante tener siempre a la mano una frazada para generar calor.

3. Encontrar tu postura de meditación es importante, puedes comenzar acostado si no te duermes de inmediato o también sentado en una silla o un cojín que te permitan tener la espalda recta y erguida. Al principio puede ser difícil acostumbrarse, pero con la práctica la incomodidad desaparece.

4. Evita distracciones que interrumpan tu meditación: Apaga tu celular o ponlo en silencio  para llamadas y mensajes en caso de que decidas utilizar una aplicación para tu práctica. Es importante también avisar a tus familiares, amigos o compañeros que estás meditando para que no te molesten.

5. Comienza con sesiones cortas de meditación entre 5 y 10 minutos: Si usas una aplicación o un video procura que  inicialmente tengan este tiempo para que no te resulte cansado. Si decides hacerlo sin guía usa un temporizador para que te señale el tiempo de tu práctica.

6. Procura que tu práctica sea regular, la constancia es un factor importante en la meditación: Poco a poco te darás cuenta que con constancia gozarás de los beneficios al relajarte más fácil y profundamente. La práctica hace al maestro.

7. Desconéctate de tus pensamientos: Eso suena maravillosamente relajante, pero es bastante difícil, especialmente al principio. Durante las primeras sesiones, probablemente te encuentres revisando la lista de compras nuevamente o pensando en tu lista de pendientes. Pero no te preocupes, esto es completamente normal. Si surgen pensamientos en tu cabeza, déjalos a un lado y vuelve a tu práctica. Lo que parece una hazaña de fuerza al principio, se volverá cada vez más fácil para ti con el tiempo.

8. No dejes que la quietud te vuelva loco: Inicialmente pensamos que aquellos que meditan no hacen nada, al menos en la superficie. Para la mayoría de las personas, no hacer nada es extremadamente inusual y, a menudo, incluso se asocia con una conciencia culpable. Así que no te sorprendas si tu cuerpo y tu mente inicialmente se resisten a tu plan de quedarse quieto y simplemente no hacer nada, e idealmente tampoco pensar en nada. Solo resiste el impulso de levantarte y doblar la ropa. ¿Quizás te da frío en los pies o te duele la espalda cuando te sientas derecho? ¿De repente te resulta tonto sentarte y meditar? ¡Ignóralo y aguanta! Las reacciones de defensa se vuelven más débiles con el tiempo. Y sentirás los efectos positivos de los ejercicios de atención plena.

9. Después de la meditación: No te apresures. Después de sentarte con los ojos cerrados por un rato y concentrarte en tu ser interior, debes tomarte un tiempo para volver a la vida cotidiana. No saltes y comiences a trabajar u organizarte, solo tómate unos minutos. Mira por la ventana, bebe un vaso de agua, estira tu cuerpo y luego vuelve a la realidad fortalecido.

10. No esperes demasiado: Las expectativas excesivas son enemigas de la relajación. Aunque los primeros ejercicios parezcan sencillos, soltar los pensamientos no es fácil. Estamos demasiado anclados en una sociedad donde quedarse quieto no es algo bueno. Hacer una pausa es difícil para la mayoría de nosotros. Sin embargo, cada práctica de atención plena te ayudará. Con el tiempo, experimentarás una creciente tranquilidad y te será más sencillo desconectar. Llegará un momento en el que, incluso en medio del ajetreo y el bullicio, mantendrás tu serenidad. No obstante, la práctica y la constancia son fundamentales para alcanzar este estado.