108 SALUDOS AL SOL: Ciento ocho veces presente

La comunidad Phisique se reunió a las nueve de la mañana del 27 de junio, a días del solsticio de invierno en el hemisferio sur, en la Rotonda del Jardín Botánico de Quito para completar 108 Saludos al Sol. De pie, sobre sus mats, vestidos de blanco, acompañados por los instructores Esteban Novoa, Maria Edith Mantilla y Natalia Breilh.

Lo que comenzó en silencio terminó en claridad.

108: UN NÚMERO QUE LAS CULTURAS ANTIGUAS NO ELIGIERON AL AZAR

En la tradición védica, el 108 representa la totalidad del universo: 1 simboliza la existencia única, el absoluto; 0 representa la nada, el vacío del que emerge todo; 8 encarna el infinito, la eternidad sin principio ni fin. Juntos, forman un número que aparece con notable persistencia en distintas tradiciones espirituales y matemáticas, el número no fue elegido. Fue descubierto.

En la práctica del yoga, completar 108 Saludos al Sol es una de las formas más antiguas de marcar una transición: el paso de una estación a otra, el cierre de un ciclo, el umbral entre lo que fue y lo que viene.

El Saludo al Sol (Surya Namaskar) es una secuencia de doce posturas vinculadas por la respiración, originaria de la tradición del yoga. Su práctica repetida activa el sistema nervioso parasimpático, regula la respuesta al estrés, mejora la variabilidad de la frecuencia cardíaca y facilita estados de atención sostenida comparables a los producidos por la meditación formal. Completar 108 repeticiones en secuencia requiere entre 90 y 120 minutos de práctica continua y constituye una de las experiencias de movimiento meditativo más profundas que el yoga tradicional ofrece.

La práctica comenzó en silencio, el cuerpo recordando el patrón, la respiración encontrando su ritmo, la mente soltando poco a poco lo que había traído desde la semana. A mitad de la práctica, el esfuerzo era real. Los músculos hablaban. La respiración pedía atención.

Ciento ocho veces el cuerpo se movió. Ciento ocho veces la respiración ancló el instante.

LAS MARCAS QUE ACOMPAÑARON EL RITUAL

Partners que comparten la misma convicción de bienestar:

Hay mañanas que el cuerpo no olvida. Para los socios que fueron parte del evento lo que completaron ese sábado no terminó en el saludo número 108. Continúa cada vez que el cuerpo recuerda lo que es capaz de hacer cuando la mente se aparta y deja que la práctica hable.

En Phisique Wellness Club  los eventos están diseñados para que la comunidad viva el bienestar en sus formas más profundas. Si esta fue tu primera experiencia de este tipo o si ya sabías lo que te esperaba, la próxima oportunidad de encontrarse está en camino. Mantente atento a nuestras comunicaciones y próximos eventos.